Los Beatniks graban en 1966 el primer disco del rock nacional: Rebelde
www.dospotencias.com.ar/rebelde ---------- se actualiza permanentemente ---------- suscribite al MAIL LIST: debates / fotos / MP3 / datos ---------- www.dospotencias.com.ar/rebelde -----------

Volver a homepage

I  N  F  O   R  M  E    E  S  P  E  C  I   A  L
P  O  R     D  I  E  G  O     B  R   U  N  O

Shakers: La conferencia secreta del Toto´s Bar

Cuando empecé a elucubrar la idea de REBELDE, me dí cuenta de que ya no tenía mucho: discos, revistas, todo lo había perdido a lo largo de los años. Junté lo poco que aún conservaba, esperando encontrar gente que quisiera sumarse a este proyecto... y rápidamente aparecieron. Una noche recibí un mail y me di cuenta que estaba frente a uno de esos tipos que saben mucho...demasiado...casi todo...sobre el rock nacional, un libro escrito aún sin editar bajo el brazo y, sobre todo, ganas de compartirlo. "Puedo preparar todos los meses un informe sobre algún disco".
Aquí, el cuarto... La conferencia secreta del Toto´s Bar, por Los Shakers.
Tano de Palermo

La obra cumbre - y al mismo tiempo, el "canto del cisne" de Los Shakers, fue "La conferencia secreta del Toto's Bar", un disco conceptual que el grupo uruguayo gestó durante 1967 y salió a la luz a fines de 1968. Paradójicamente , la mejor placa de este grupo no pudo ser presentada en Vivo pues, a causa de desgastes internos, Los Shakers se separaron apenas concluyeron de grabar la obra. Para muchos el mejor trabajo editado en la década del 60 en el Río de la Plata, "La conferencia secreta ..." fue un disco injustamente olvidado. lnspirado estéticamente en el "Club de los Corazones Solitarios del Sargento Pepper" de The Beatles, la obra deslumbra por arreglos rítmicos e instrumentales inusuales para la época, y significaba un anticipo de lo que luego seria la fusión del rock y el pop con géneros americanos como la bossa, el candombe o el tango.

¿Como explicarles a todos ustedes que un long play, que en su momento paso totalmente desapercibido para el gran público es el mejor disco grabado en todo el Río de la Plata en la década del sesenta?

Es que, si no fuera porque en el ranking mensual publicado en la Revista Pinap en su Nro. 12 de marzo de 1968, lo mostró por única vez y en un pálido 26to. puesto, nadie se hubiese enterado de la edición de este gran incunable de la historia de la música Argentina.

En la Argentina de 1968 y en el mundo en general se vivían momentos de mucha ebullición en todo lo que tuviese que ver con el arte. En el campo estrictamente musical se estaban apagando las llamas de la denominada música beat y la psicodelia estaba en pleno auge, el rock, como género, estaba asomando.

Pero para comprender un poco más al ambiente que rodeó la creación de La Conferencia Secreta del Toto's Bar, hagamos un viaje imaginario en el tiempo y trasladémonos directamente al Buenos Aires de aquel tiempo y hagamos juntos un repaso de lo que fue aquel año (en lo que a artes respecta)

La Escala Musical

RESEÑA HISTORICA

Argentina, diciembre de 1968

Todo este año que va a finalizar fue para la música joven de los argentino el más productivo de su breve historia. En su transcurso surgieron conjuntos y cantantes como nunca antes había ocurrido. Aunque también entristecieron el panorama dos o tres claudicaciones importantes. Las grabadoras y disc jockeys -muchas veces criticados de extranjerizantes- tomaron conciencia de la importancia del trabajo efectuado por los jóvenes músicos argentinos y la grabación y difusión del material nacional cobró un auge importantisimo en relación a otros años. Aparecieron revistas dedicadas a los jóvenes que hablaban sobre su música, sus gustos y sus deportes. De una vez por todas se consiguió jerarquizar los programas de radio (este año comenzó el programa "Modart en la noche") y televisión, donde se hicieron muy buenos shows a la manera de los europeos. A todo esto se le agregó la difusión inteligente y seleccionada de la mejor música extranjera; pareció que de repente público, periodistas y disc jockeys hubieran tomado conciencia de que no todo lo que viene de afuera es necesariamente bueno. De toda esta compleja melanje surge algo cristalino en apenas 12 meses aprendimos a valorar nuestra música joven y a seleccionar con tamices más severos y críticos a la que viene del exterior.

Con una lucha desigual comenzó el año para la música beat argentina: sólo Los Gatos (surgidos a mediados de 1967) forcejeaba en los rankings contra el alud de temas extranjeros. La batalla se hizo más encarnizada para el carnaval con la presencia de monstruos de la canción internacional como LOS TREMELOES, JOHNNY HOLLIDAY, SILVIE VARTAN y el ya totalmente alicaÍdo NEIL SEDAKA.

Pero al comenzar realmente la temporada, conjuntos argentinos que estaban en plena gestación comenzaron a surgir plenos de potencia. A "La Balsa" la suplantó la interpretación de "La Carta" por Los Walkers, un conjunto que había surgido también el año anterior de un conocido concurso. Los Walkers reforzaron su actividad con éxitos como "Tamborín Verde" y la edición posterior de un segundo long play Nosotros Los Walkers, muy bien registrado. Otro de los grupos formados en 1967 que cobró real importancia durante el verano fue The Sound and Company, un conjunto de calidad internacional formado por músicos experimentados que centro su actividad estival en Mar del Plata con un éxito inusitado.

Los In, uno de los tradicionales conjuntos de la música beat de Argentina volvió a sufrir una transformación a principios de año al incorporar al organista Richard Green, con la intención de fabricar algunos temas para el grupo. Sin embargo, el asunto quedó ahí y continuaron en la onda Procol Harum ("Con su blanca palidez" y "Hambourg"), registrando una genial composición de los ingleses y casi desconocidos - aquí - Moody Blues: "Noches de satén blanco", que de salida se ubicó quinta en el ranking de ventas. Esta buena composición complementada por la excelente voz de Amadeo Álvarez fue lo único rescatable del que fuera hasta hace poco uno de los dos mejores conjuntos del país.

La inactividad los relegó un poco. Desde mediados de año se habla de un nuevo Lp (el que posteriormente de llamaría Conmoción) que no aparece por ninguna parte y, sobre todo eso, se agregan rumores de una posible disolución del grupo.

Otros dos conjuntos tomaron la drástica solución durante el año. Si para los ingleses el hecho más dramático fue el eclipse de Procol Harum, los argentinos - y también la música rioplatense - sufrió un impacto aún mayor. El mejor conjunto -sin ninguna duda - que actuó en Argentina, Los Shakers se disolvió con pena y alguna gloria. Hugo y Osvaldo seguramente por causas económicas se dedicaron a integrar como guitarristas grupos musicales (Ringo Bonavena, Billy Bond "El Rebelde" y Los Bichos) que ni a oscuras y de lejos podrían estar a la altura de ellos. Con Los Shakers se fue para argentinos y uruguayos la esperanza más fuerte de tener un conjunto que nos representara ante el mundo con altura y calidad creativa.

El neurótico Charly Leroy también disidió adoptar el camino c'est fini para su conjunto Los V.I.P.' S., una agrupación que en años anteriores había bosquejeado - en la misma onda de Los In - los lineamientos de la música beat argentina.

La disolución de los geniales Shakers, Osvaldo, Hugo, Caio y Pelin, parece haber afectado al resto de los conjuntos uruguayos que desde hacía unos años invadía Baires, trayendo música de muy buena calidad y que - para ser absolutamente francos - muchas veces superaba a la del incipiente movimiento bear Argentino. Quizás por el surgimiento de tantos conjuntos nacionales, los uruguayos quedaron relegados: Los Mockers aún cambiando de sello y reemplazando a uno de sus integrantes, no lograron pasar más allá de algunos singles sin mucha difusión y su panorama en Argentina se vio bastante ensombrecido, no así en Montevideo donde lograron montar un show propio en uno de los mejores canales de la Capital oriental.

Los Bulldogs, otro de los conjuntos uruguayos que integraba el cuarteto de "Invasión oriental " trató de cambiar la línea para poder mantenerse en los tops. Comenzaron a cantar en castellano tratando de atrapar la onda popularizada por Los Gatos. Para ello, previamente, dejaron a un lado el estilo Rolling Stones al que estaban tan acostumbrados. Sin embargo, sus temas propios en castellano no consiguieron tampoco gran repercusión y cuando ellos esperaban que éste fuera su año, volvieron a quedar relegados.

Los que si se destacaron fueron Los Iracundos (grupo que en estos años se lo incluía dentro de la música jóven o beat, pero que interpretaban canciones en una onda melódica) logrando una destacada actuación en el Festival Buenos Aires de la Canción, con una canción que estaba hecha para ganar: "Puerto Montt".

Casi se puede decir que hasta 1968 Argentina no contaba con buenos - o al menos destacados - cantantes que estuvieran en la onda de la biuty music. Únicamente el flemático Donald mantenía un lugar, prolijamente cuidado de los piromaniacos, en sus actuaciones televisivas porque algunos intentos discográficos como "Tiritando", editado a principios de agosto, no logró escalar los ránkings (un par de años después y de la mano de una película hará furor en Argentina).

Johnny (Tedesco), tan cambiante en sus estilos, indefinido en la línea y temeroso en innovaciones, quemó los últimos cartuchos que había preparado para 1968 en el Festival Buenos Aires de la Canción, donde su tema "Un cantor y su guitarra" no logró acceder a la final. De todas maneras, este año no fue brillante en materia de solistas por lo que ya existía sino por lo que llegó. Leonardo Favio, hasta hace poco uno de los más prometedores directores del cine argentino, sorpresivamente se lanzó a cantar con temas propios. "Fuiste mía un verano" se convirtió en uno de los mayores éxitos de la temporada y consagró a Favio como la revelación más importante en cantantes solistas y como uno de los vendedores de discos más destacados de la temporada.

El ex líder del grupo Los V.I.P.´S., Charlie Leroy también se lanzó al campo de los cantores con el tema de Herb Albert "Este muchacho está enamorado de tí" , que logró bastante aceptación entre la biuty gente. A mediados de año reforzó su imagen al demostrar sus calidades escénicas en uno de los mejores espectáculos televisivos de la temporada: Festival de la Juventud.

A Carlos Barocela, en cambio, su sello grabador trató de reservarle la imagen televisiva para más adelante, e intentó imponer las composiciones - un poco en el estilo José Feliciano - de este muchacho porteño que durante el verano vendía discos editados por él mismo en las chisporroteantes playas de Villa Gessel. "Muchacha del mar" y "Lluvia" , su primer simple no lograron tanta repercusión como el segundo que pareció surgir con mayor impulso: "Tu nombre en la arena".

El sello C.B.S., al que pertenecen Favio, Leroy y Barocela, muy entusiasmado con la corriente de los solistas intenta acometer con un nuevo cantanate que tiene una historia de cuento de hadas: Luis Grillo era un muchacho cordobés que, después de terminar su quinto año industrial, ingresó en la Facultad de Ingeniería, pero a la vez se había despertado en él su decidida pasión por la música. No pasó mucho tiempo cuando decidió viajar a Buenos Aires y golpear las puertas de varios representantes y grabadoras para intentar cantar sus cosas. No le fue demasiado bien y tuvo que vender café en las calles para poder vivir. Alguien descubrió que cantaba y lo llevó a Sábados Circulares. Después el mundo de la farándula lo colmó de fama y dinero.

Aunque lo que en realidad pasó es que le ofrecieron un contrato para editar un single que anduvo bastante bien en los rankings "La pobreza" un tema brasileño que trajo especialmente de Río de Janeiro su productor Fernando Falcón.

El muy correcto Yaco Monti, prefirió consagrar el año a componer varios temas que luego grabó en París con Frank Pourcel y otros directores franceses y a renovar e incrementar su imagen en los países americanos ubicados en la costa del Océano Pacífico, donde realmente es un ídolo.

En lo que respecta a las mujeres, este año Melina de Capri volvió a esperar el soplo mágico que la impulse a una mediana trascendencia. Su rival Cristina (Alveró), vió también frustradas sus esperanzas al ser relegada en el mismo Festival en el que intervino Johnny. La única que aparece como probable salvación del panorama de muchachas cantantes es Samantha Summers, una exquisita muchacha porteña que trata de no darse a conocer hasta no grabar su primer tema en alguna de las grabadoras (en 1969 grabará su único simple para Mandioca) que en estos momentos se las disputan. Quizás ella pueda convertirse en "la" cantante argentina.

Únicamente Cristina Plate, lanzada por Jorge Álvarez desde su flamante sello, Mandioca, la madre de los chicos, podría intentar ascender al mismo nivel. Pero los críticos especializados que la escucharon en sus recientes recitales (Teatro Apollo, el día de la presentación del sello Mandioca - Noviembre) opinaron que su estilo, a pesar de poseer punch y feeling, carece de esa pequeña pizca comercial que todo el mundo utiliza.

Los que realmente marcaron la tónica del año fueron, durante todo su transcurso, las nuevas agrupaciones que, a pesar de estar divididas en dos corrientes totalmente opuestas, lograron destacar la música beat como nunca antes había ocurrido.

Conexión Nro. 5, el grupo surgido de la zona norte y que utilizó como plataforma de lanzamiento el swinging boliche Kocodril, adoptó furiosamente la onda de grabar temas extranjeros sagazmente elegidos. "Hasme una señal" , su primer simple, logró buenos puestos en los rankings. A tal punto llegó el fabulosos boom discográfico de este grupo que su segundo single "Nena vuelve" el mes de noviembre, llegó a ubicarse vigésimo cuarto en el ranking de la Revista Pinup, cuando aún el primer disco se mantenía entre los cinco tops del mismo. Todo esto se debió a la buena elección de los temas (el primero de Brenton Wood y el posterior del conjunto inglés Equals) y a la correcta interpretación que realizaron de ellos. Esta actitud, la de grabar temas extranjeros que fueron éxitos y cantarlos en su idioma original - generalmente en inglés - implica una toma de posición con respecto al movimiento musical argentino. Para justificar su actuación Conexión Nro. 5 se fundamentó en varios antecedentes similares: Los Walkers, Los In y Los V.I.P.´S.. Es decir, en la primera generación de grupos beat que actuó en Argentina.

Almendra, en cambio, tomó como punto de partida a la segunda de las corrientes existentes en el mundo musical, al que podemos denominar el "otro estilo" o el "estilo argentino": hacer música propia (componer) y cantarla en nuestro idioma. Esto significa una toma de posición mucho más difícil. Esta corriente, el año anterior popularizaron Los Gatos, pero que ya posee antecedentes de hasta tres o cuatro años atrás. Almendra continúa la línea que tomó el conjunto Rosarino pero con algunas variantes que, quizás, los proyecten a ser los regidores de lo que podemos llamar la tercera generación de músicos argentinos.

Pero no están solos en la empresa: La Joven Guardia insiste en la misma actitud con un tema que entró en el ranking: "Vuelvo a casa" (Recordar que en el año ´69 editaran su super éxito "El extraño del pelo largo").

Los Abuelos de la Nada tuvieron su oportunidad de mostrarse en este año, pero sus problemas internos fueron más allá.

Por su lado el sello Mandioca insiste en la onda con un trío excepcional: Manal, un grupo que mostrara sus verdaderas armas en 1969, pero que ya, desde sus recitales, bocetó lo que puede lograr la música soul o el blues cuando se canta en castellano. El tema de Manal "Avellaneda Blues" es casi una confirmación de lo que pretenden estos tres muchachos que suenan a gran nivel, equiparable internacionalmente.

Esta línea (Los Gatos, Almendra, Joven Guardia, Manal) al parecer es la triunfante: conjuntos como Bree Tish´s, que esperaron durante mucho tiempo su oportunidad descubrieron la variante, o como Los Walkers, que declararon su intención de cantar en castellano (solo plasmado, posteriormente, en simples, uno de los cuales posee dos composiciones originales de Litto Nebbia, y otro con una versión psicodélica del tango "Balada para un loco") modificando la línea como ya lo hicieron Los Bulldogs, demuestran que en Argentina se está produciendo el cambio hacia una nueva música joven con un criterio más nacional. Esto no quiere decir que los conjuntos que realizan sus temas en inglés como Conexión Nro. 5, Los In, The Sound & Company, Los - ya disueltos- Shakers, Los Mockers, o los flamantes Blues Mens, estén desconectados de la realidad musical de Argentina. Simplemente es otra manera de hacer las cosas que también contribuyen a formar un movimiento con verdadero fundamento beat.

En lo que respecta a lugares de divulgación de espectáculos el liderazgo le pertenece al Instituto Di Tella, por cuyo atrio desfilaron los divos máximos del "pop" y la novedad a ultanza "Marta Minujim, Delia Cancela y Pablo Mesejean, Marilú Marini, Julio Le Parc, entre tantos revolucionarios compositores plásticos y dramaturgos, también Nacha Guevara que en su personal espectáculo recrea un repertorio que incluye a Góngora, y Violeta Parra entre otros. Pero el auge de la música beat hoy es sin lugar a dudas el Teatro Payró. Los Gatos, Conexión Nro. 5 y Los Walkers se mezclaron con Edmundo Rivero, Enrique Villegas y La Porteña Jazz Band. En "La Calle, un ambientado sótano ubicado en Talcahuano al 300, alternaron Facundo Cabral, la Delta Jazz Band y el Grupo Vocal Argentino. El "Greenwich Village"se convirtió en uno de los reductos preferidos de la gente. También podemos mencionar al "Café Concert del Duque de Bedford", "La flor de San Telmo" y el "Bar Moderno".

Pero en aquel año 1968, no todo fue música en Argentina, los diseñadores de moda no estuvieron menos activos: Delia Cancela y Pablo Mesejean, lograron transformar a la gente por medio del color, la ropa y el arte. Pero la labor más importante de este dúo fue la edición de una revista con ilustraciones propias. Otro diseñador de ropa, el arquitecto y artista plástico, Nicolás García Uriburu, efectuó el llamado "la coloración del Canal de Venecia" . Un hecho que tuvo trascendencia internacional y que ocupó la primera plana de la mayoría de los diarios europeos.

Bergara Leuman, inventor de la "Botica del Angel", actor, escenógrafo, cantor, juglar y como cuarenta cosas más, ultimó los detalles del funeral de su conocido angelito y preparó todos los ingredientes para recibir "como la gente" en su nueva Botica del Diablo. Además, durante la "Semana de Buenos Aires", un espectáculo realizado en la Plaza de Mayo, Bergara intentó y logró "comunicarse cantando y bailando" junto con Chunchuna Villafañe, Mariquena Monti y el equipo de la Botica-. Otro de los que 'logró comunicarse definitivamente fue Astor Piazzola desde "María de Buenos Aires", con textos de Horacio Ferrer, excelentemente interpretados por Amelita Baltar. Con el mismo ímpetu, y también en el tango, la actriz Susana Rinaldi definió un estilo y una vocación al cantar la música de Buenos Aires, hasta en los lugares de veraneo como Villa Gesell.

Jorge de la Vega y Nacha Guevara, también transitaron por nuevos caminos. De la Vega, hasta hace poco - y exclusivamente - uno de nuestros más renombrados artistas plásticos, fue uno de los elegidos por el flamante sello Olympia para integrar una serie de cantantes que serian los responsables de "la nueva canción Argentina"-. Con sus propias canciones, que tratan de los temas más diversos, concretó un LP que lleva el nombre de una composición que creara hace algunos años y que fuera muy conocida en el. mundillo de los pintores: "El gusanito en persona". Nacha que se presentó junto con De la Vega en el espectáculo "Hay que meter la pata", además de realizar otras obras como cantante ("Nacha de noche", en el Di Tella), continuó con su actividad de modelo y .todavía le quedo tiempo para grabar su primer long play, también para el sello Olympia.

En periodismo, el siempre eficaz, Andrés Percivale recaudó para sí los mayores aplausos como hombre de televisión: después de algunos años de hacer la locución y notas para Telenoche llegó a una de sus mayores realizaciones al conseguir con impecable factura, dos notas sensacionales: el reportaje a la guerra del Vietnam y un medido chequeo "en vivo', de las recientes elecciones norteamericanas. Alejandro Vignati, es considerado por la mayoría de sus colegas como uno de los periodistas más insólitos - a la vez que eficiente - que hayan surgido en los últimos cinco años. Su búsquedas de seres extraterrestres por todo el territorio argentino, para la revista 2001, lo pusieron en pocos meses al borde de la consagración .. .. -

Entre los escritores, !a gente. joven tuvo un representante quizás. un poco rebelde: Héctor Libertella, ganador del Premio Paidós para Novela, con .su obra "El camino de los hiperbóreos". El día de entrega del premio, Libertella, que tiene veinte años y está haciendo la conscripción en Bahía Blanca, se presentó con una columna de cartón prensado debajo del brazo. Cuando se le otorgó la recompensa sacó un muñeco con una leyenda que anunciaba su entrada "al aparato cultural", quizás por primera y única vez. En las últimas semanas de noviembre su libro estaba segundo en la. lista de "best sellers".

Los que alcanzaron los top en teatro fueron varios. Sin embargo, el Instituto Di Tella centró y catapultó hacia el gran público algunas experiencias importantes: "Crash" fue un espectáculo "con todo" puesto en escena por Oscar Araiz. Roberto Villanueva, por su parte, además de agradecer a "todos los que reman en la galera", montó una experiencia insólita y nueva: "Ubu, encadenado" Medio país cultural se dio cita para llevar esta obra adelante; entre otros estuvieron Lorenzo Amengual, Marilú Marini, Facundo. Bo, Juan Stoppani y Carlos Cutaia. La asistencia de dirección de la obra estuvo a cargo de Márta Carliski que, además, y junto Mary Tapia, es la creadora de una de las boutiques más en onda: Nosferatu. Algunos de los, integrantes del elenco de "Ubu" realizaron con Roberto Plate (recordar affaire de los baños en Di Tella) y Marucha Bo otra puesta que marcó un camino a seguir por el nuevo espectáculo: "El lobizón".

Las modelos estuvieron todas en una misma línea. En años anteriores, dos o tres "estrellas" hablan conseguido reunir la mayor cantidad de "imagen". En 1968 Perla Caron y María Larreta se afincaron decididamente. Sin embargo, una de las sorpresas del mundo de la publicidad fue el rápido ascenso de Blanca García Uriburu, quien desfiló ante nosotros como modelo exclusiva del francés Pierre Cardín.

Muchos otros completan la lista de los que cambiaron el ritmo: María Elena Walsh (impuso definitivamente sus "canciones para ejecutivos"), Hugo Guerrero Martinehiz (pulverizó esquemas al tutear al oyente y conseguir en una oportunidad el 97 por ciento de audiencia para su "Show del minuto"), la bailarina Graciela Martínez junto con Ana Kamien y León Sonnino, la realización Nilsson - Alcón de un intocable: El Martín Fierro, la actividad indefinible de Marta Minujin o las intervenciones cómicas e inteligentes de actores de la calidad de La Chona, Norma Brinski y Jorge Bonino. Todos juntos realizaron la empresa, entrelazada únicamente por el hacer y sin acuerdo previo, de darle otra imagen a los acontecimientos. Pero la lista no termina aquí: mucha gente más, anónima, joven, creadora, merece ser nombrada, pero nos centramos solamente en temas que tienen que ver con el espectáculo.

LOS SHAKERS

(Epígrafes en las fotos, por Tano de Palermo)

 

Los Shakers
La influencia Beatle, al menos en la imagen, es indiscutible.

 

La vigencia de Los Shakers
Los Shakers, no The Shakers

 

Luego del gran éxito obtenido en 1965 y 1966 con los LP's Los Shakers y Shakers For You, 1967 fue para Hugo (guitarra y canto), Osvaldo (guitarra y canto), Pelin (bajo) y Caio (batería) una etapa de pocas ediciones discográficas: sólo sacaron algunos discos simples: Odeon "Pops" DTOA 8275 Cara A: "La tierra de las mil danzas" - Cara B: "Aleluya"; DTOA 8277 Cara A: "Marilú - Cara B: "Si lo supiera mamá" (siendo éste el único simple en castellano editado por el cuarteto oriental) y DTOA 8331 Cara A: "Cuando tenga 64" - Cara B: "Adorable Lola".

 

Los Shakers
Simple de difusión

 

Los Shakers
La similitud con los Beatles les debe haber dado mas de una alegría en cuanto a jovencitas se refiere.

 

Sin embargo, una completa agenda en materia de shows los mantuvo ocupados la mayor parte del año. Fue durante ese tiempo que gestaron su mejor obra, el tercer y último LP, titulado...

LA CONFERENCIA SECRETA DEL TOTO´S BAR

 

Shakers: La conferencia secreta del Toto´s Bar
"La conferencia...", el álbum en cuestión, ya despojado de todo matiz beatle.

Los Temas

Lado 1:

La Conferencia secreta del Toto's Bar

Mi Tía Clementina

Candombe

Acostumbrado a ver T.V. los martes 36

Una forma de Arco Iris

Siempre tu

Lado 2:

B.B.B. Band

Yo recuerdo mi mundo

Oh mi amigo

El Pino y la Rosa

Señor carretera el encantado

Más largo que el Ciruela

Todos los temas de Hugo y Osvaldo.

La idea del título surgió de dos cosas reales: el Toto's Bar era un mítico boliche de Punta del Este donde -al igual que en La Cueva- se reunían muchos de los jóvenes músicos uruguayos para charlar y tomar algo juntos. Por otro lado, en esa época había tenido lugar en Uruguay una reunión cumbre de presidentes latinoamericanos. Los Shakers, a manera de juego, tomaron la idea de esa reunión, la trasladaron a su querido punto de encuentro y la hicieron secreta. Así, La conferencia secreta del Toto's Bar había nacido.

El LP comenzó a grabarse en abril de 1968 y estaba previsto que se editara en el invierno de ese año. Incluso, uno de los temas, "Acostumbrado a ver televisión los martes 36", iba a ser editado en simple como el posible hit del álbum. Pero nada de eso ocurrió porque, luego de grabar y de algunos shows más, -entre el que podemos mencionar como teloneros de Los Temeloes en el estadio de River Plate- Los Shakers se separaron, y en su mejor momento.

Con respecto a esta decisión, Caio recordaría: "La ejecución del disco fue rápida, pero llegar a la grabación fue un proceso muy lento por la inestabilidad que ya estaba existiendo en el grupo. Ya teníamos cada uno en la mente la disolución cuando grabamos ese disco, es decir que fue una especie de despedida. En ese momento, nosotros teníamos pautadas dos giras que eran importantísimas: una gira por Estados Unidos de un mes, una gira por Europa donde íbamos a viajar a través de cinco países y una película cuyo guión ya estaba hecho. Fue ahí cuando nos disolvimos, prácticamente con el salto hacia fuera. Yo pienso que en ese momento no nos dimos cuenta porque no reunimos y nos separamos de común acuerdo sin saber por qué, pero para mi fue indudablemente una cuestión de recuperación de identidad. La habíamos perdido siendo muy jóvenes, manejados por la máquina" (1)

La placa tuvo una marcada influencia del LP "Sgt. Pepper's lonely Hearts club band" de The Beatles. Se pueden señalar similitudes conceptuales entre los temas que dan nombre a ambos álbumes y entre las canciones "Mi tía Clementina" y "When I'm sixty four"(Cuando tenga 64) y "Acostumbrado a ver televisión los martes 36" y "Getting Better"(Mejorando).

La música Beatle se prolonga en "Yo recuerdo mi mundo", con cintas pasadas al revés; en el psicodélico tema con cambios de ritmo "Señor Carretera, el encantandor"; en el elaborado instrumental y vocalmente "B. B. B. Bang" e, incluso en canciones que tienen típicas melodías de los primeros tiempos del cuarteto de Liverpool: "Siempre tu", "Oh, mi amigo" (estos editados en 1966 como simple con el Nro. De Catálogo DTOA 8167 e incluidos en la Película Escala Musical), "El pino y la rosa", todos con ese sello distintivo de gran calidad que caracterizó por siempre a Los Shakers.

El disco también contiene baladas como "Una forma de arco iris", con un perfecto tratamiento vocal, y acercamientos a otros tipos de influencias musicales en "Candombe". Y concluye con un tema que conjugaba el rock con la música urbana del Río de la Plata, "Más largo que el Ciruela", dedicado a Hugo Alejandro (Ciruela), el hijo de Hugo y su esposa, la modelo Charlotte Ertardt, en el que Pelín interpreta una sentida melodía con el bandoneón, y cuyo clima rápidamente remite a Astor Piazzolla.

Pero esa síntesis que se comenzó a vislumbrar no fue del agrado de la grabadora, que prefería que el conjunto perdiera calidad para poder vender más. Y, lamentablemente, esas presiones venían ya desde tiempo atrás.

Nos cuenta Hugo Fatorusso: "De a poco el asunto se fue poniendo viejo, y en el '66 ya andábamos con ganas de largar Los Shakers. Estábamos metidos dentro de un mercado en el que los tipos te obligaban a hacer lo que vende, intentando gustarle a la gente. Sonábamos fenómeno, pero tocábamos estilos que sabíamos que iban a complacer al publico" (2).

El álbum se editó sobre finales del año 1968 y, sin el menor apoyo de difusión por parte de la compañía, vendió poco. Llegó sólo a un tímido puesto veintiséis en el ranking de la revista Pinap, a pesar de ser considerada en ese momento la obra más importante en materia de rock surgida en el Río de la Plata en la década del sesenta.

Tras la edición el cuarteto uruguayo tomo otros caminos, aunque Caio y Pellin, junto con un hermano de éste editaron con el nombre del grupo un disco en 1971, lo que llevó a que Hugo y Osvaldo grabasen otra placa con el nombre de "Otroshakers".

Osvaldo nos cuenta como fue la disolución del grupo: "La separación de Los Shakers fue un poco de desgaste, un poco de crecimiento. Crecimos nosotros, no queríamos jugar a una bandita de rock que sale a hacer clubs, giras o lo que sea. También la compañía que nos descuidó un poco, y nuestro manager. Por ahí quizá no hubo forma de resolverlo. No debe haber sido culpa de ellos únicamente. Pero no me dolió. Ya era. Ya habíamos crecido. Ya hablamos cambiado la cabeza" (3).

Rutinas, imposiciones, roces con la compañía y entre los mismos músicos, cuestiones económicas, la imposibilidad de hacer la música que querían fueron, entre otras que quedaron en la intimidad de cada uno de los integrantes, las causas de la disolución de Los Shakers.

Para septiembre de 1968 -antes de la edición del LP-, el conjunto ya estaba separado. Dijo Hugo en ese momento: "Nos separamos definitivamente. Esto ya no se arregla más".

Por suerte para la historia del rock, Los Shakers dejaron su legado dándose el gusto de hacer lo que querían: La conferencia secreta del Toto's Bar, una obra superlativa recordada como lo mejor que se hizo en esta parte del planeta en la década del sesenta. El "Sgt. Pepper" del Río de la Plata, un álbum con ideas de avanzada que, a pesar del paso de los años, no ha perdido su vigencia.

Los Shakers
Shakermanía en los aeropuertos...

 

(1) Reportaje a Caio por Julio Alberto Guichet en HistoRock. Radio Muncipal, 25 de enero de1990.

(2) Fernández Bitar, Marcelo: Historia del rock en Argentina. Ediciones EI Juglar, Buenos Aires, 1987.

(3) Osvaldo Fattoruso a Julio Alberto Guichet en Montevideo Uruguay el 5 noviembre de 1991.

Para confeccionar este Informe Diego Marcial Bruno se baso en infinidad de artículos publicados por la Revista Pinap y en la Enciclopedia Historock.

 

 


 

 

El autor

c_diegomini.JPG (1972 bytes) Escuché por primera vez algo relacionado con el rock nacional, allá por diciembre de 1980 (tenía 13 años). Estaba en el campamento de fin del colegio primario en Córdoba y nos bañábamos unos cuantos en las duchas del camping, cuando de repente, desde una de las duchas alguien cantó a los gritos "Quiero contarles una buena historia, la de una niña que dormía en bolas", de ahí en más esa pasó a ser la frase que marcó aquel viaje de fin de curso, para los cinco o seis que estábamos en ese lugar. Ese pedacito de canción se convirtió en una especie de himno para ese grupo, el cual repetíamos sin parar y sin sentido. Claro en ese momento los únicos datos que obtuve fueron que la frase pertenecía a una canción llamada Peperina y que el grupo que la tocaba era Serú Giran, (¿?) no tenía ni la menor idea sobre que era todo eso.

Cuenta mi madre que ya al año de vida tuve mi primer tocadiscos por donde desfilaron todos los long play de Gaby, Fofo y Miliki y María Elena Walsh, también cuenta que cuando hicieron furor los díscos con el vinilo multicolor yo, sin importar la música que contuviese pedía que me los comprasen. Mi locura por la música ya me vino en un chip de fábrica según parece.

Gracias a hermanos de compañeros del colegio, mayores que yo, conocí en un asalto al dúo Sui Generis. Al principio esas historias de un hombrecito con sombrero gris, preparar una cama para dos - a los trece años recién descubríamos un poco más al mundo del sexo y eso, en principio era como una picardía, escuchar algo así, en aquella época (no solo en lo histórico, sino también, en lo personal) lo podríamos situar prácticamente al mismo nivel que el de conseguir una Playboy (algo que en esa época era imposible de conseguir en Buenos Aires) - eran atrapantes, pero ninguna se igualaba a las horas que nos pasábamos deliberando sobre la suerte de Mariel. De ese Sui Generis a reencontrarme con SerúGirán fue solo un paso.

Por esas cosas del destino, recién con el lamentable echo de la Guerra de Malvinas, al igual que muchos, descubrí que el rock nacional era algo mucho más amplio de lo que yo creía. A partir de aquel momento mi obsesión fue la de intentar conseguir toda la información sobre la historia de esta música que me estaba apasionando tanto. Me convertí en un coleccionista de discos del rock cantado en castellano, una obsesión que aún me ocupa. Luego llegó el tiempo de poder compartir con los demás todo aquello que durante tantos años había investigado. Tuve la suerte de poder escribir en algunas revistas, y participar en varios programas de radio - algo que aún hoy continúa - contando las historias de diferentes grupos.

Un capítulo aparte de mi vida comienza en 1994, cuando junto a otro fanático del rock nacional, Carlos Apolonia, (gracias a quién pude casi completar mi colección de discos de lo que podemos llegar a denominar la primera época del rock nacional, y de quien aprendí mucho) comenzamos con la idea de escribir un libro sobre el rock nacional, pero queríamos algo que no hubiese en el mercado. Tras varias reuniones decidimos que escribiríamos sobre los discos, nos habíamos dado cuenta que en la mayoría de los libros y revistas se ocupaban más sobre si los músicos salían con tal o cual, si estaban peleados con uno o otro, etc… Nosotros, si bien no íbamos a ocupar de la verdadera esencia de todo, la música, claro sin dejar de lado la historia de los artistas, ya que ella forma parte del contexto en el cual se editaba cada disco. Cinco años después de aquellas primeras reuniones el libro está listo. Muchas cosas pasaron en el medio, Carlos dejó el proyecto, pero se incorporó otro amigo, Julio Alberto Guichet, quién con su invalorable aporte le dio al libro un valor agregado único: aportó una cantidad de reportajes todos ellos de gran valor histórico. Finalmente el libro contiene todos los discos que sobre rock se hallan publicado, desde Eddie Pequenino al Adios Sui Generis, además una gran cantidad de músicos nos cuentan todo lo suyo (Los Gatos, Sandro, Osvaldo Fatorusso, Rodolfo García, Carlos Mellino, Nito Mestre, León Gieco, entre otros). Los Discos del Rock Nacional - Primera Parte 1965 - 1975, ya está listo y a la espera que se consiga algún editor serio que se interese no solo en él, sino también, tenga el mismo respeto que nosotros tuvimos con todos aquellos a los que el libro está destinado.

Para finalizar mi presentación les comento que también escribí el libro Mi Banda Dinamita (Una Historia Redonda), un libro dedicado al grupo Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, el que salió a la venta en agosto de 1999. Ahora, y mientras se me ocurre algún otro proyecto, y gracias al Tano, que confió en mí, voy a intentar contarles algunas de mis experiencias con el rock nacional para Rebelde.

Ah! Me olvidaba, mi nombre es Diego Marcial Bruno.

(C) 2000
Se prohibe la reproducción parcial o total de este texto, salvo expresa autorización comprobada del autor del mismo.

Diego Bruno e-mail:dmb@feedback.net.a

Volver a homepage

Un sitio de
www.dospotencias.com.ar
MENU de CONTENIDOS Luthier
correo REBELDE