| Puede parecer caprichoso, casi
un concepto "star". pero la verdad es que nunca tocamos mejor que con aquella
guitarra que conocemos, la que nos queda cómoda, la que tiene esos micrófonos que tanto
nos gustan, el mástil que se mejor se adapta a nuestra mano, la caja que mejor se adapta
a nuestro cuerpo (ya nos vamos poniendo mimosos...) y entonces podemos cerrar los ojos y
simplemente disfrutar de la música. Son
muchos los casos de guitarristas que -no conformes con los instrumentos standard que
vienen de fábrica- comienzan a modificarle cosas, a experimentar o directamente contratar
a un profesional para que le construya la guitarra de sus sueños.
Incluso algunos fueron mas allá y deciden a fabricar su propio instrumento. Es el
caso de Brian May, que con ayuda de su padre contruyó el suyo, la famosa guitarra Red
Special, con un sonido realmente único, partiendo de un viejo madero que encontró en la
chimenea de su casa.
Luego de años de tocar, la guitarra que
imaginamos, seguramente reunirá lo mejor de todas las que pasaron por nuestras manos.
La experiencia de tener tu propia guitarra o
bajo, personal, inimitable, es única. Conozco gente que ha rechazado reiteradas ofertas
por sus instrumentos artesanales y -sinceramente- creo que nunca se desprenderán de
ellos.
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